La importancia de NO tomar decisiones


“Si debes tomar una decisión vital e importante y estás pasando por una depresión, date a ti mismo la orden de detenerte y esperar un periodo de claridad y lucidez”.


Las personas tomamos decisiones todos los días y a cada momento: que color de corbata usare hoy; si es mejor llevar el pelo recogido o suelto; si le hecho mantequilla al pan o es mejor solo con mermelada; si dejo de leer este blog y me pongo a ver videos graciosos de bebes en Youtube, entre miles y miles de otros tipos de decisiones que son tan cotidianas y que no tiene mayor relevancia cual será nuestra decisión final. ¡Y espero que tu decisión sea dejar lo de los bebes para otro día!

Pero hay otro tipo de decisiones que si tienen un peso mayor y de las cuales depende nuestro futuro: si debo casarme ahora o espero a terminar la carrera; si me hago la operación o espero a juntar más dinero; si renuncio y empiezo ese negocio que tanto he querido emprender, pero ¿y si fallo?; si digo a mi pareja después de la cena que quiero el divorcio o espero el fin de semana; solo por poner algunos ejemplos de lo complicado que puede ser tomar este tipo de decisiones vitales.

Lo cierto es que tomar decisiones ya sean triviales o vitales es un asunto importante y para hacerlo de forma consciente necesitamos tener la mente clara y sopesar las consecuencias que conlleva dicha decisión. 

Cuando estamos pasando por una depresión, la vida está siguiendo su curso aunque para nosotros no lo parezca así. A veces sentimos que el tiempo se ha detenido y que solo somos nosotros y nuestra enfermedad y que no existe nadie más. Pero no es así. La vida se está desarrollando fuera de nuestras habitaciones, de nuestra cama o donde sea que nos toque lidiar con este mal. 

Y no todas las personas depresivas pueden “darse el lujo”, de detener su vida y encerrarse en una habitación a soportar su depresión. Hay miles y miles de personas que tienen que levantarse temprano todos los días y llevar vidas en apariencia normales y, aun así, soportar el peso de una depresión. En su momento tocaremos el tema de cómo el enfermo de depresión se convierte en un hábil maestro en el arte de ocultar su enfermedad. Pero, ya sea que su desempeño laboral disminuya o no se note que está deprimido, el individuo no puede detener su actividad. Ese fue mi caso también por muchos años.

Cualquiera sea el caso, la persona tiene que tomar decisiones como lo haría alguien que no tuviera la enfermedad. 

En cuanto a las decisiones triviales no hallaremos inconvenientes, pero en cuanto a las decisiones vitales si podemos tener grandes problemas y consecuencias también lamentables. 

Uno de los consejos que leí por ahí y que me sorprendió muchísimo cuando buscaba respuestas a mi problema depresivo hace algunos años fue este: “cuando estés deprimido, no tomes decisiones importantes”. Y para mi tuvo mucho sentido ya que, en el momento en que me cayó el consejo yo estaba luchando por tomar una decisión importante.

Entonces, el mensaje que quiero dejar acá en esta entrada del blog es ese mismo: cuándo estés pasando por la depresión, no tomes decisiones importantes. ¿Por qué?

Tú y yo sabemos que, cuando estamos en medio de la tormenta depresiva, nuestras mentes son un “revoltijo” de ideas, muchas de ellas negativas. Yo al menos no soy capaz de pensar con claridad cuando estoy en depresión. Hay momentos en que mejor me detengo porque sé que de mi mente no sacaré nada claro en ese instante. En esos momentos me digo: “¡Detente! No estás en capacidad de tomar decisiones importantes en este momento. Olvídalo por ahora y espera a que tengas un período de calma y claridad mental” 

Y este consejo va también para aquellos que están considerando el suicidio. Quitarse la vida o seguir adelante es una decisión de importancia suprema. Esta decisión puede afectar no solo a quien la toma sino a todos aquellos que están a su alrededor, aunque parezca ante sus ojos que a los demás no les importa. El suicidio parece a veces como una mala palabra cuando se habla de depresión, pero es una realidad. Es una sombra que acompaña a la depresión y es difícil no encontrar a una sin encontrar al otro. 

Si debes tomar una decisión vital e importante y estás pasando por una depresión, date a ti mismo la orden de detenerte y esperar un periodo de claridad y lucidez. Así sabrás que la decisión que tomaste fue la mejor. 


¡Lo mejor para ti en tu travesía!

Comentarios

Entradas más populares de este blog

¿Porqué sentirse culpable?

El problema del pensamiento positivo

Qué ayuda y qué perjudica cuando se habla de depresión